domingo, 7 de agosto de 2016

[RA] Shisha no Teikoku: The Empire of Corpses

Ingeniero  de cadáveres


El peso del alma.
El peso del alma.
"En la Europa del siglo XIX, el doctor Víctor Frankenstein logra insuflar vida a un cuerpo inerte. Esa creación se llamó The One, un ser con voluntad propia que no fue muy bien vista por las gentes de la época.

Años más tarde, la tecnología para devolver a la vida a los cadáveres está en auge, pero aún no ha llegado a conseguir lo que logró en su día Frankenstein. Para descubrir cómo conseguir sustituir el alma de los muertos por una artificial, el Doctor Watson acepta el encargo del gobierno inglés para encontrar el Memorándum, un conjunto de tarjetas que recopilan el trabajo que consiguió dar vida a The One..."

La maquinaria que aparece es... curiosa como poco.
La maquinaria que aparece es... curiosa como poco.

¿Qué pasaría si la sociedad se interesase por el trabajo de Víctor Frankenstein unos años después de su muerte?, pues la respuesta la podemos ver en esta película. La verdad es que la premisa en la que se basa el guión me ha resultado muy interesante. El inicio es muy bueno y hace que te enganches a la trama, se muestra una sociedad que utiliza a los cadáveres revividos como mano de obra. Al principio, como casi cualquier nueva tecnología, las aplicaciones sólo eran de uso militar... sustituir a tropas vivas por una ingente cantidad de muertos que hacen casi la misma función es algo a lo que sólo se le veía pros.

La reflexión que se hace sobre la guerra con estos nuevos peones es muy interesante, y lo mismo pasa cuando se da el paso a tareas algo más cotidianas. Es muy chocante ver las ciudades plagadas de muertos haciendo de porteadores, sirviendo un café en una terraza o incluso haciendo de personal de seguridad, y todo con la población viva sin inmutarse. Aunque esto no es el punto central de la historia, lo que se nos cuenta es la parte de los investigadores, la historia de una mentes inquietas que siempre quieren ir un paso más allá. Watson es un protagonista que sinceramente, no me ha caído demasiado bien. Se escuda desde el minuto uno con la escusa del progreso, de mejorar la tecnología que se utiliza para revivir a los muertos, de conseguir emular el alma humana y así hacer que los cadáveres sean simples masas de carne sin voluntad propia... pero en realidad lo que le mueve es el egoísmo. Todo eso en lo que se escuda, sólo le importa para conseguir volver a ver a su viejo amigo y pese a que de cara el final parece que deja de lado ese egoísmo del que hablo, en el fondo no cambia prácticamente nada su forma de ser. La historia es muy interesante y entretenida, pero tiene algunos problemas a la hora de ir desarrollándose, de hecho cuando se suceden algunas escenas y avanza la trama, en ocasiones se crea algo de confusión en el espectador. Es como si en los giros de guión no supiesen cómo enlazar las escenas y más de una vez me he quedado muy loco viendo personajes nuevos que aparecen de repente, que no sé ni de dónde salen ni quienes son xD. 

Hadaly, uno de los personajes más interesantes.
Hadaly, uno de los personajes más interesantes.

Además, hay muchos cambios de escenario e incluso de status quo, es decir, en la mayoría de las situaciones nadie es lo que parece, casi todos los personajes tienen algún secreto que esconder u objetivos que son radicalmente opuestos a los que dicen tener cuando se presentan (creo que sólo se salva el bueno de Burnaby, que es un buenazo algo bruto, pero sincero desde el principio). Al ser una tecnología tan extendida y tan valiosa, muchos países andan detrás del Memorándum, por lo que la trama lleva a los protagonistas por varios lugares del mundo (de ahí los cambios de escenario), en este sentido me ha llamado mucho la atención que obviando el tema de los zombies por las calles, el rigor histórico es bastante alto. Incluso los nombres de varias máquinas o el de los propios personajes son referencias a novelas escritas en la época.

La animación es buena sin más, tiene algún altibajo pero en general es bastante vistosa. Eso sí, hay escenas bastante perturbadoras... aunque viendo la temática, creo que se han contenido bastante en este aspecto. La banda sonora pasa algo desapercibida, en algunos momentos aumenta la locura que se muestra en pantalla, pero el resto del tiempo simplemente acompaña a la acción.

En conclusión, Shisha no Teikoku es una película interesante. Aunque su parte final es bastante loca y confusa, me ha gustado mucho. Por otro lado me es imposible no mencionar tanto un monólogo que hay en la parte final de los créditos, como una escena que viene justo después que si bien le final normal ya te deja con el culo roto, estas dos cosas acaban de romperte la cabeza enlazando esta historia con cierto personaje inglés ultra conocido. Algo muy wtf que merece la pena ver xD.

De la gente que sale en plano, 3/4 partes son muertos xD.
De la gente que sale en plano, 3/4 partes son muertos xD.

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